Yoga: la Práctica más Simple puede ser la más Poderosa
Normalmente creemos que, mientras más esfuerzo ponemos en una práctica, mayores serán los beneficios. Pero el esfuerzo sostenido genera tensión, y la tensión dificulta la calma… y nos aleja de la conexión con nosotros mismos. En Yoga, el progreso no nace del sacrificio ni de conquistar posturas complejas. La verdadera transformación ocurre cuando profundizamos la consciencia: cuando habitamos el cuerpo, escuchamos lo que sentimos en todos los niveles, nos abrimos al espacio interior y al momento presente. A mayor consciencia, mayor cercanía con la serenidad, la armonía y la sabiduría que habitan en nuestro interior. A mayor presencia, más nos acercamos a nuestro ser esencial. Ese es el origen y sentido del Yoga. No te enfoques en exigirte. Intenta enfocarte en descansar en el presente, en sentir, en ser. Sin objetivos, sin prisa, sin futuro.






